Con el paso de los años la piel de las personas comienza a envejecer. Es imposible impedir el paso del tiempo, pero hay algunos consejos que pueden ayudar a evitar su deterioro prematuro sin recurrir a complejos tratamientos.

Para empezar,  es importante saber que no hay mejor tratamiento para la piel que la limpieza facial. Los especialistas recomiendan hacerlo dos veces por jornada: durante el día y la noche. Con una dermis limpia, la piel se ve más hidratada, iluminada y sedosa. Además, permite una mayor absorción por parte de las cremas.

Para la limpieza fácil, un cepillo facial logra 4 veces más profundidad que la limpieza manual, generando un cutis mucho más suave y con mejor aspecto. El cepillo de Beurer, por ejemplo, remueve todas las impurezas, células muertas, maquillaje y suciedad de la piel. Sus dos niveles de rotación, ayudan a mejorar la circulación sanguínea y se puede utilizar bajo el agua.

Por otro lado, para ver bien el rostro, es importante una buena hidratación. Es recomendable tomar 2 litros de agua por día. Además, es fundamental la humectación corporal, especialmente, en personas de piel seca.

Asimismo, la alimentación saludable es fundamental. A través de los alimentos, el cuerpo recibe vitaminas, minerales y muchos otros nutrientes que participan en su restauración y que evitan el daño oxidativo causado por los radicales libres del ambiente. Es importante ingerir frutas, verduras, legumbres, frutos secos, entre otros.

Por último, la protección solar constante, un buen descanso y el ejercicio son acciones que también ayudan a demorar el envejecimiento de la piel.

Escribe un comentario