Según estudios publicados recientemente, no hay hallazgos concretos que vinculen a las llamadas “poses del poder” con el poder real. Sin embargo, las diferentes posturas de yoga influyen en nuestros estados psicológicos con lo cual podemos extraer sus beneficios para que el yoga nos haga sentir más seguros, energéticos y poderosos.

Algunas de las personas que participaron de este estudio, realizaron dos posturas sencillas de yoga durante unos minutos, mientras que otro grupo realizó las llamadas “poses de poder”. Al comparar el efecto de las posturas de tadasana , urdhva hastasana y garudasana a las poses “de alto poder”, los realizadores del estudio descubrieron que los  participantes se sintieron más enérgicos, empoderados y en control que aquellos participantes que realizaron posturas de poder.  El sentimiento energético afectó directamente su confianza y sentimientos de satisfacción consigo mismos, independientemente de sus niveles iniciales de autoestima.

“Creemos que tales efectos tienen menos que ver con el significado de la dominación asociada con las posturas, y más con la retroalimentación que genera la alineación del cuerpo en las posturas de yoga en el sistema nervioso parassimpático – la parte responsable de regular las acciones inconscientes del cuerpo”, aseguran los investigadores. Las posturas de alto poder fueron vistas como más dominantes y confiadas que las posturas de yoga, pero fueron menos efectivas en aumentar la autoestima de los participantes.

¿Qué podría estar detrás de este aparente impulso? Una teoría es que los beneficios psicológicos del yoga pueden estar relacionados con el funcionamiento del nervio vago . Se trata del décimo nervio craneal, el más largo del sistema nervioso autónomo, que es responsable del funcionamiento inconsciente del cuerpo como la respiración, la circulación y la digestión. Su funcionamiento está también directamente ligado a la competencia social y a la regulación emocional.

La conversaciónLa investigación sugiere que el buen funcionamiento del nervio vago (evaluado como el “tono vagal cardíaco” que indica el grado de influencia del nervio vago en el corazón) promueve la regulación emocional, la competencia social y el comportamiento prosocial y amortigua la agresión, hostilidad, depresión y ansiedad.

Esto apoya la teoría de que la práctica del yoga – la meditación, la respiración y la realización de posturas de yoga – tonifica el nervio vagal haciéndonos sentir más satisfechos y felices.

Son muchos los estudios que hablan de los efectos positivos del yoga tanto en la salud mental y física, como así también en el desarrollo personal. El yoga alivia el dolor crónico . Ayuda a controlar la enfermedad arterial coronaria , el asma , la diabetes , el linfoma y el cáncer de mama . También ayuda a las personas que sufren de problemas de salud mental, como depresión , ansiedad , trastorno obsesivo-compulsivo , trastorno de estrés postraumático y esquizofrenia .

La práctica regular de yoga también beneficia a los individuos sanos, mejorando el bienestar psicológico , la satisfacción con la vida y la autoestima , y reduciendo el estrés y la ansiedad por el desempeño. Los estudios también han encontrado que el yoga reduce la fatiga y el afecto negativo, al tiempo que aumenta el afecto positivo y da una sensación de estar energizado.

 

 

Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation

 

 

 

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Directora Editorial

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