Las políticas nacionalistas del presidente norteamericano Donald Trump encendieron las alarmas de varias marcas extranjeras. Una de ellas fue la japonesa Uniqlo que amenazó con cerrar todos sus locales si Trump le exige que sus  prendas sean producidas en EEUU.  

“El plan de Trump no es beneficioso para los consumidores estadounidenses”, opinó Tadashi Yanai, presidente de Fast Retailing, en una entrevista con Asahi Shimbun. “Cualquier persona pensará que es una situación inevitable e imposible. Si no es una buena decisión para los consumidores, no tiene sentido hacer negocios en los Estados Unidos”, advirtió.

Uno de los mensajes económicos clave de la administración Trump es el Buy American, Hire American (compra americano, contrata americano), que pretende revivir la industria de manufactura en el país, especialmente en zonas deprimidas.

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