Un dibujo puede decir mucho de nosotros pero, tiempo después, perder absolutamente su sentido en nuestras vidas. El problema radica cuando “ese” dibujo está tatuado en nuestra piel para siempre.

Comenzamos a cuestionarnos qué nos motivó a garabatear un símbolo chino (idioma que no entendemos ni jamás vamos a aprender) o cómo el amor nos cegó al punto de escribir con tinta un nombre pensando que sería nuestro compañero para toda la vida.

Hoy la tecnología  nos ayuda a borrar esas malas decisiones.  Conversamos con el Doctor  Ricardo Hoogstra, de HOOGSTRA CENTROS MÉDICOS, quien asegura que el láser de Neodinio/YAG es actualmente la mejor herramienta para quitar un tatuaje. “Es un tratamiento que puede llevar mucho tiempo, y que varía entre un tatuaje y otro, entre una piel y otra, y entre un paciente y otro”, cometa.

Lo más importante es elegir profesionales capacitados en este tipo de tratamientos.

¿Hay diferentes métodos para borrar un tatuaje?

Existen tratamientos quirúrgicos, raspados con navajas y tratamientos con dermoabrasión, pero todos estos terminan dejando marcas o lesiones. A su vez existen diferentes láseres que fueron y son utilizados para remover tatuajes como el láser de Rubí. El más reciente es el tratamiento con láser de Neodinio/YAG, como el Helios, que brinda un tratamiento más eficaz.

¿Cuál es el sistema más efectivo?

Hoy en día hay muy pocos lugares que tienen la tecnología adecuada para sacar tatuajes. El riesgo de utilizar un equipo no diseñado para este fin es que la piel sufre quemaduras que culminan con una cicatriz. El láser que utilizamos en nuestro centro no daña la piel y la deja igual a como estaba antes de realizarse el tatuaje.

Dr. Ricardo Hoogstra

¿En qué se diferencia esta tecnología?

El Láser Helios es el único láser que cuenta con tecnología DEO, un sistema óptico difractivo que envía la energía lumínica en forma estable y uniforme. Esto significa que no daña la piel y que se pueden hacer sesiones cada 15 días o muchas veces las realizamos semanalmente.

¿Y cómo es con otra tecnología?

Helios es un láser de Neodimio (Nd Yag) cuya longitud de onda ajustable permite que el especialista “elija” la coloración del pigmento a tratar. El láser sólo actúa sobre ese cromófobo (tinta del tatuaje) y su energía divide esos depósitos de tinta en miles de fragmentos que luego serán reabsorbidos por macrófagos del organismo (células limpiadoras), o migraran a la superficie de la piel para ser eliminadas. Lo revolucionario de este sistema es su exclusivo mecanismo Q-switched microfraccionado con tecnología DEO única en el mundo, que divide el pulso en un tren de pulsos extremadamente rápidos que evitan que la piel aledaña sea afectada por la energía del láser. Con los equipos que producen un daño sobre la piel hay que esperar un mínimo de 30 días entre una y otra sesión.

¿Por qué ese tiempo?

Porque el daño que le produjeron al tejido es grande y lleva tiempo recuperarse. El láser Helios puede producir a lo sumo una mínima ampollita superficial que a los días está curada.

¿Se pueden borrar todos los tatuajes?

Hay tatuajes más difíciles que otros, lo que se traduce en mayor cantidad de sesiones, pero con el debido tiempo y los cuidados adecuados cualquier tatuaje puede ser removido.

¿Es lo mismo un tatuaje negro que uno a colores?

El color negro es en general el más fácil de remover, mientras que el verde el más difícil.

¿Es doloroso el tratamiento?

Si, ya que la reacción que genera el impacto del láser sobre una partícula de tamaño considerable como la tinta produce una pequeña explosión en la piel que resulta dolorosa, pero sólo al momento del impacto. Es por eso que nuestros pacientes se colocan crema anestésica 60 minutos antes de cada sesión. Con estas cremas, la mayoría de los pacientes pueden tolerar el tratamiento prácticamente sin problemas.

¿Y cuánto dura el dolor?

Una vez finalizado el tratamiento, el dolor desaparece.

¿Es costoso?

El costo de cada sesión varía dependiendo cada tatuaje. Es necesario realizar un presupuesto para cada uno, teniendo en consideración el tamaño, densidad de tinta (cantidad de tinta por cm2), situación anatómica (un mismo tatuaje ubicado en una superficie curva como el tobillo lleva más trabajo que en una recta como la espalda, por ejemplo) color (ya que el profesional debe tener más recaudos con los tatuajes de color por el tipo de láser utilizado), etc.

Pongamos como ejemplo un tatuaje de un cuadrado negro de 10×10 centímetros, todo negro

Un tatuaje de esas características tiene un costo de $3000 aproximadamente, mientras que si sólo tiene los bordes tatuados tiene un valor de entre $800 y $1000 por sesión.

¿Cuáles son los riesgos de este tipo de tratamiento?

Como todo tratamiento con láser, puede tener ciertos riesgos que dependen primero en la capacitación de quien hace el tratamiento y de los cuidados posteriores que cumpla o no el paciente. Quien realice el tratamiento debe ser un personal médico que conozca los diferentes tipos de piel, que pueda atender las eventuales lesiones que puedan surgir (como ampollas) y que tenga amplio conocimiento de la tecnología para poder usarla de manera adecuada. Utilizar un láser con altas energías no necesariamente brinda resultados más rápidos y tiene alto riesgo de producir cicatrices, queloides y/o hipopigmentaciones (manchas blancas) que son muy difíciles de recuperar.

¿Y por el lado del paciente?

El paciente debe atender las indicaciones del médico como son utilizar cremas cicatrizantes los días posteriores a la sesión y cuidarlo del sol, de lo contrario puede que no cure bien y deje cicatrices o se produzcan ampollas por la exposición al sol.

¿Qué otros cuidados hay que tener después?

Inmediatamente terminada la sesión, el tatuaje toma un color blanco que son microampollas generadas por el impacto del láser. Las mismas perdurarán alrededor de 4 días durante los cuales el paciente debe colocarse una crema reparadora dos veces al día, para evitar que esas ampollitas terminen lesionando la piel. Es muy importante utilizar protección solar alta (FPS 50+) para evitar reacciones adversas (quemaduras, ampollas que  no curan) durante todo el tratamiento, especialmente en las primeras sesiones.

¿Cualquier tipo de piel resiste el tratamiento?

Si, puede realizarse el cualquier fototipo de piel. No obstante, es importante que el tratamiento lo realice un médico que entienda las diferencias en los cuidados entre un tipo de piel y otra.

¿Es recomendable hacerlo en algún momento del año por ejemplo, lejos del verano por el sol o el agua de las piscinas?

Sí, en realidad se puede hacer durante todo el año aunque es recomendable comenzarlo fuera del verano, ya que en las primeras sesiones es cuando más sensible a los rayos del sol es. En etapas más avanzadas, el riesgo ya no es tan alto puesto que el pigmento se encuentra alojado en las capas más profundas de la piel. El agua de la piscina o el mar no representan limitaciones para realizar el tratamiento. En todo caso se aconseja no hacerlo las 48 horas posteriores a la sesión.

¿Qué consejo le daría a un paciente que está pensando en borrarse un tatuaje?

Que es un tratamiento que puede llevar mucho tiempo, y que varía muchísimo entre un tatuaje y otro, entre una piel y otra, entre un paciente y otro. Un mismo tatuaje puede removerse rápidamente en un paciente y llevar meses en otro, lo importante es seguir el tratamiento con el mismo médico para que se le pueda hacer un seguimiento personalizado y de esta manera establecer las expectativas. Saber que sí se puede eliminar un tatuaje sin dejar marcas de que haya habido uno, pero para ello el factor fundamental es el tiempo. Lo mismo con el dolor, a algunos pacientes no sienten nada con la crema anestésica y otros pese a tener la misma crema puesta pueden sufrir bastante la sesión. Pero de una u otra forma la sesión es muy rápida y el dolor desaparece en el momento en que se deja de aplicar el láser.

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Directora Editorial

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