Me gustan las palabras. Por su significado estricto o por el valor que cada uno de nosotros ponemos en ellas.  En ese juego, tengo mis favoritas. Por ejemplo, RENACIMIENTO. Una palabra que siempre me sedujo.

La abrazo y me transporta a esa época de transición entre el siglo XV y XVI que generó una ruptura de pensamientos, una revolución cultural, el cambio de mirada de la humanidad en casi todos los aspectos de su vida diaria y de sus creencias más profundas. En ese momento surgió una nueva forma de ver el Mundo.

El RENACIMIENTO nos trajo además un invento inmensurable: la imprenta. De la mano de Gutenberg, la literatura llegó donde nunca antes había podido estar: en manos del público mayoritario.  Así, los seres humanos se enamoraron de las palabras de otros. Viajaron a través de las páginas a lugares imposibles de acceder. Adoraron nuevos dioses. Crearon nuevas costumbres. Hablaron otros idiomas.  Las palabras, una vez impresas, excitaron la esencia humana para siempre.

En los años ´90, pero ya del siglo XX, esta revolución de la gráfica encontró un nuevo aliado-enemigo con la masificación de Internet. El RENACIMIENTO de los contenidos se dio ahora en un universo intangible y digital que podía acercarse a una velocidad imposible para el papel. La información se hizo aún más pública, más viral.

En medio de esa transición, hace ya una década, nació El Guardarropas.

Los medios de comunicación recién empezaban a hablar de la lucha entre el papel y las redacciones digitales. No existía Facebook, ni Twitter. Mucho menos Snapchat. No pensábamos en las “bloggers” ni marcaban tendencia las “IT Girl”. 

Sin embargo, El Guardarropas surgió sabiendo que allí se gestaba una nueva revolución: mujeres, profesionales, madres, estudiantes. Todas serían parte de este RENACIMIENTO, de esta nueva forma de estar informadas en tiempo real. Nos convertíamos, de apoco, en #MUJERESCONECTADAS.

Pasaron 10 años. Internet cambió. Nosotras cambiamos. Vivimos y acompañamos nuestra propia revolución. Por eso, consideramos que era tiempo de un nuevo RENACIMIENTO para recuperar la fuerza, la energía, la vigencia y la importancia.

Como escribí al principio, RENACIMIENTO es una palabra que me llena de esperanzas, de oportunidades. Renacer nos da la posibilidad de reinventarnos, de superarnos, de ir por más, de alcanzar eso que tanto esperamos. De seguir creciendo. De avanzar con nuevas herramientas. Nunca quedarnos atrás. Renacer.

Por eso, hoy te quiero mostrar El Guardarropas renovado. Cambiamos para acompañar tu revolución. Tus nuevas costumbres a la hora de informarte, de estar conectada. Pero con la experiencia que nos dio haber sido uno de los primeros de esta revolución digital.

¡Te invito a descubrir el Mundo de la forma como a nosotras nos gusta verlo!

Por

Directora Editorial

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